En la vertiente norte de Peñalara se extiende el bosque de Valsaín, lugar elegido por los reyes de Castilla, desde la época de Enrique IV, el hermanastro de la reina Isabel la Católica y padre de la princesa Juana, mal llamada la "Beltraneja" para cazar y dedicarse al ocio.
La verdad es que el lugar es fantástico y merece muchos paseos. Además es muy tranquilo. Una senda muy recomendable es la que a orillas del río Valsaín, que curso abajo se llamará Eresma, recorría Carlos III para pescar y que por esa razón se le conoce: "Camino de las Pesquerías".
En el pueblo de Valsaín se conservan pocos restos pero impresionantes del primitivo palacio que mandó construir Felipe II hacia 1552 y que se quemó en 1697, durante el reinado del último y desgraciado monarca de la familia Austria, Carlos II.
Poco después, el primer Borbón, Felipe de Anjou (Felipe V) también pudo comprobar las ventajas y la belleza del lugar y mandó construir otro palacio, este mucho más aparente y soberbio, inspirado en Versalles, donde el de niño se había criado. Pero vamos a dejar los palacios borbónicos para otro momento y nos vamos a fijar en una estupenda obra de ingeniería: el "Puente de las Canales" que nos encontramos unos 10 minutos río arriba desde el pueblo de Valsaín y que posiblemente alimentó de agua la maquinaria hidraúlica de la Vieja Serrería, hoy ya abandonada.
Aunque la vegetación predominante en Valsaín es el pino silvestre o pino albar (Pinus sylvestris L.) que se sigue aprovechando en distintas serrerías, en la parte inferior del valle, a la altura del embalse del Pontón, también encontramos otras especies como robles, castaños o encinas.
Una recomendación para cuando estemos cansados de caminar por Valsaín: sentarse tranquilamente en cualquier piedra y leer algunos de los poemas que Joaquín Araujo incluye en su nuevo libro "Árbol".
Gracias Araujo. A mí Valsaín me atalanta.



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