Para atravesar la sierra fue necesario excavar una trinchera de más de 1 kilómetro de largo y casi 20 metros de profundidad en su cota más baja. La trinchera cortó limpiamente las calizas de la sierra dejando al descubierto varias cuevas y estructuras cársticas colmatadas y rellenas con materiales muy ricos en fósiles, a los que en ese momento nadie dio mucha importancia.
En los años 60 y 70 comenzaron las excavaciones que en una primera fase fueron bastante desiguales, pero la aparición de los primeros restos fósiles humanos y el descubrimiento de otros yacimientos en la misma sierra como la Cueva Mayor, hicieron que aumentara el interés por Atapuerca.
En la década de los 80 y sobre todo de los 90 los yacimientos de Atapuerca como "Gran Dolina", pero especialmente la "Sima de los Huesos" en Cueva Mayor, se convirtieron en la Meca de la Paleoantropología y Atapuerca llegó a la portada de las principales revistas científicas.
Solo en la Sima de los Huesos han aparecido más del 90 % de los restos fósiles de humanos del Pleistoceno medio de todo el mundo. Entre estos restos el famoso cráneo "Miguelón" o "Elvis", la pelvis mejor conservada de todo el registro fósil conocido en la actualidad.
Pero hay mucho más en Atapuerca. Un lugar que ha cambiado por completo el complejo puzzle de la evolución humana. Para sistematizar y explicar mejor su importancia hace poco se inauguró en la ciudad de Burgos el Museo de la Evolución Humana.
Desde aquí recomendamos la visita combinada a los dos lugares: a Atapuerca para ver el lugar "in situ" y hacerse una idea general y al museo de la evolución para comprenderlo mejor todo. Además ahora desde el Museo se organizan visitas a los yacimientos.
Este humilde blog de experiencias viajeras está abierto a todo el que lo encuentre, pero en este caso, especialmente dedicado a Ramón, Nuri, Lucas y Hugo. Mirad chicos que gente más extraña vivía en Atapuerca.
Un saludo. Os queremos y os debo una entrada sobre San Sebastián.



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